En este proyecto de reforma integral de vivienda, el objetivo principal fue actualizar la distribución y el estilo del hogar, adaptándolo a una forma de vida más práctica, luminosa y conectada. La intervención se centró en dos espacios clave: la cocina y el dormitorio principal, reorganizando la vivienda para lograr mayor fluidez y confort sin renunciar a la personalidad del conjunto.
La modificación completa del espacio de cocina permitió crear una mejor vinculación con la zona de estar, generando un ambiente continuo, abierto y social. Este nuevo planteamiento favorece la comunicación visual y funcional entre las distintas áreas de la vivienda, convirtiendo la cocina en el verdadero corazón del hogar. Además, se incorporó un espacio auxiliar destinado a almacenamiento y lavandería, aportando orden y practicidad al día a día.
El dormitorio principal también fue completamente rediseñado para ofrecer mayor privacidad y comodidad. Ahora cuenta con una zona de vestidor y un baño en suite, conformando una suite elegante y acogedora, pensada como un refugio dentro de la vivienda.
A la entrada, se introdujo un elemento distintivo: un cierre continuo de estilo industrial que articula el acceso tanto a la cocina como a un pequeño aseo de cortesía. Este recurso aporta carácter y coherencia estética desde el primer momento, marcando la identidad del proyecto.
El resultado es una vivienda más funcional, cálida y con un diseño coherente, donde cada espacio responde a una necesidad concreta y refleja un modo de vida contemporáneo.

